Guías Homiléticas
 13 marzo / SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO DE CUARESMA
/ Gn 15, 5-12.17-18 / Sal 26, 1.7-8.9abc.13-14 / Flp 3, 17–4,1 / Lc 9, 28b-36 
Del Evangelio según san Lucas  

En aquel tiempo, tomó Jesús a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto del monte para orar. Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió y sus vestidos brillaban de resplandor. De repente, dos hombres conversaban con Él: eran Moisés y Elías, que, apareciendo con gloria, hablaban de su éxodo, que Él iba a consumar en Jerusalén. Pedro y sus compañeros se caían de sueño, pero se espabilaron y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con Él. Mientras estos se alejaban de Él, dijo Pedro a Jesús: “Maestro, ¡qué bueno es que estemos aquí! Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”. No sabía lo que decía. Todavía estaba diciendo esto, cuando llegó una nube que los cubrió con su sombra. Se llenaron de temor al entrar en la nube. Y una voz desde la nube decía: “Este es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo”. Después de oírse la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por aquellos días, no contaron a nadie nada de lo que habían visto.  
      

Palabra del Señor

DIOS HACE ALIANZA CON ABRAHÁN, EL CREYENTE

A Ur de las caldeos, Dios le ofrece algo que parece imposible: una descendencia numerosa a Abrahán y Sara, que a pesar de su ancianidad tendrán un hijo. Recordemos la alianza sellada por Abraham, a un anciano errante, el Señor le dará una descendencia numerosa como las estrellas del cielo y la arena del mar y le dará una tierra fértil, le dará vida a la tierra estéril… tendrá vegetación…,   esta es la promesa del Señor que se cumple en una tierra numerosa que le dio en posesión. En esto consiste la fidelidad del Señor con su pueblo,  en que no exige nada, el Señor es incondicional; a diferencia de los pueblo antiguos que debían sacrificar un animal y descuartizarlo para hacer esa promesa cada uno. Dios sella la alianza con Abraham, de quien hará nacer una multitud, un Pueblo de Dios que prefigura el Cuerpo místico de Cristo en el Nuevo Testamento.

CRISTO NOS TRANSFORMARÁ, SEGÚN EL MODELO DE SU CUERPO GLORIOSO

Todos los seres humanos necesitamos tener claro que somos seguidores de alguien, máxime los creyentes que somos seguidores de Jesús, el Maestro, pero en este texto es muy preciso saber que los creyentes en Cristo seremos transformados por Él, en la medida que nos entreguemos, o seamos “otro” Cristo en la tierra.   ¿Quiénes son los enemigos de Cristo? No son los ateos, o los fanáticos o las personas contrarias a la sana doctrina, los verdaderos enemigos son los que se apegan a las tradiciones y no aceptan a Cristo.    Es en Cristo en quien resplandece la fisonomía del hombre nuevo. En Él Dios nos ha llamado, para pasar de la muerte a la vida, de la cruz a la gloria.

MIENTRAS ORABA, EL ASPECTO DE SU ROSTRO CAMBIÓ

¿Por qué Jesús subió al monte a orar? Cuál será esa relación implicita, que existe entre la vida con sus cosas buenas y las adversidades; y su relación con la oración en una subida a un monte, como una subida al encuentro con Dios y/o el diálogo con Dios como la mejor manera de orar en lo alto como lugar divino. Siempre los lugares montañosos y altos en el Antiguo Testamento fueron lugares de encuentro con Dios.   Primero debemos decir que nosotros en nuestra vida queremos escuchar a Dios, para discernir los signos de los tiempos, pero mas importante reducir el bullicio o haciendo momentos de silencio en medio de las situaciones que nos pasan a diario, para tener un momento de encuentro con el trascendente o con Dios, es bien importante que nosotros en este día meditemos, interioricemos sobre ese mismo designio amoroso de Dios en un clima de oración sobre la humanidad, para saber reconocer en la vida su plan maravilloso.

La montaña donde Jesús se retira para orar, significa que en su momento ese retirarse a orar en la soledad y en el lugar de la montaña constituye un momento muy importante en la vida de Jesús, se trata de una revelación especial del Padre, que Él quiere comunicar a sus discipulos, es la revelación donde comunica su plan y revela su reino.  Los evangélistas tienen la conciencia de poder cambiar algún acontecimiento propio de la vida de Jesús, darle nuevas interpretaciones a un hecho de la vida del Señor y la Iglesia primitiva se siente también autorizada a aplicar a la vida de sus lectores lo que ella había recibido de los apóstoles y demás testigos de la vida en el mensaje de Jesús, por eso mientras oraba, cambia el aspecto de su rostro y su vestidura se volvió de un blanco resplandeciente es importante recordar que  en la mitología griega abundan  estos signos de metamorfosis, por ejemplo Júpiter se convirtió en toro para seducir a Europa; en cisne para seducir a Leda;, en lluvia de oro para seducir Dánae y así engendrar semidioses: Perseo, Cástor y Pólux. Lucas, que describe para los griegos y conoce los relatos de la metamorfosis de los dioses, sin embargo, suprime esa expresión y simplemente dice: “su rostro cambió de aspecto”. ¿Cuál es el aspecto de Jesús que cambio? Recordemos que la metamorfosis en griego: se transformó, existen cosas que cambian de aspecto, transformándose en un insecto, el gusano se transforma en mariposa, es un hacernos en un proceso de cambio, así como el Ave Fenix, se levanta de las cenizas, en Jesús la transfiguración es de otra manera mucho mas profunda, no se transforma en nada diferente a lo que Él es y su rostro replandece y tampóco se levanta de las cenizas como el Ave Fenix, lo que quiere decir el autor lucano, es que los discípulos ante su experiencia del rostro trasnformado de Jesús,  no lo distinguen, no lo perciben, quedan anonadados, pero esto acontece en un lugar seguro -en el monte- que es en este lugar, dónde su rostro cambió, el cual quiere decir que este acontecimiento se da  en una experiencia prundamente espiritual, en el camino hacia el monte (subida) y en la bajada, hacia la realidad, esto es, se plantea una espiritualidad del camino, pero es un camino que sube hacia el encuentro y baja hacia la realidad, pero sus rostros son diferentes como Moisés ante la zarza ardiente, bajo y su rostro resplandecìa, Jesús adelanta algo de su gloria, y ellos -sus discípulos- reconocen el verdadero rostro de Jesús transfigurado, el autor Marqueano, quiere describir que se transfiguró en su presencia y sus vestidos se volvieron de una blancura, de tal manera que antes que nadie en el mundo podría blanquear (san Marcos)… pero aquí en san Lucas se tenido un énfasis a Jesús que es el Reino de Dios en la tierra, diría San Pablo es “otro” Cristo en la tierra, es una adelanto de la gloria que les espera a ellos (discípulos) y por ende a nosotros.

Es importante interpelar al lector y decirle que Jesús está actuando en la vida de cada Cristiano, cuando piensas que todo está  normal en tu vida, más preciso se ve o se experimenta la acción de la persona de Jesús, porque es el rostro de Jesús glorificado y resucitado que experimentamos en el camino de la vida. Por eso los tres (3) discípulos estaban adormilados, imbuidos por la experiencia que los va a superar, por eso no lo reconcen en un primer momento, tuvieron que dejarse interpelar por ese momento de gloria y plenitud para experimentar el gozo del mismo acontecimiento.

El texto tiene varios momentos que no van iluminando para mostrarnos el camino, algunos expertos hablan de un alto en el camino necesario para continuar el mismo, en el momento de la prueba, el querer quedarse ante esa luz deslumbrante y construir tres chozas como salida facilista en contra la lucha del diario vivir, entre otras cosas muestra el texto hoy (turbación sobre el ánimo de Jesús, poner en prueba la identidad de Jesús…). San León afirma que: “El fin principal de la transfiguración era desterrar del alma de los discípulos el escándalo de la cruz”. Por eso los llevó a un monte alto, para ilustrarlos acerca de su pasión, para hacerles ver que era necesario que el Cristo padeciese antes de entrar en su gloria, conforme a lo anunciado por los profetas (Lc 24,25); para sostener aquellos corazones atribulados y desfallecidos”. Recordemos que todo sucedió en medio del contexto o clima de la oración. Parece difícil describir acontecimientos extraordinarios o en este caso la epifanía o manifestación de Dios, que acontece en un momento determinado puede ser un resumen de toda la vida, recordemos que en el silencio del corazón escuchamos la voz del padre y en relación a la vida sacramental, el acontecimiento central de la vida espiritual acontece en la Eucaristía: “el gran silencio es la consagración, toda la Eucaristía es un silencio para poder escuchar la voz del Señor” (Álvaro Duarte, Cjm).

El momento culminante del texto hoy es la confirmación: “este es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo”, es importante, porque es la afirmación de su filiación divina. Con el testimonio de Moisés y Elías que representan la ley y los profetas. Resume la Palabra de Dios: el Antiguo Testamento y Jesús como el Mesías esperado en el Nuevo Testamento.

CAMINO SINODAL

Las fatigas y la oscuridad del camino no deben hacer olvidar la meta luminosa de la comunión con Dios, hacia el cual somos llamados en Cristo Jesús. Recordando a Martín Descalzo: “No fue pues una invención, ni un sueño, fue una realidad percibida por los apóstoles en su mundo interior, fue el descorrimiento de un velo que mil veces habían intuido y nunca comprendido”. Es el personaje de Pedro que se adelanta en el camino y pasa a proclamar y confesar la fe: Maestro, que hermoso es estar aquí. Pero también veamos en las chozas una tendencia del hombre a querer quedarse encerrado en el egoísmo, por una parte Pedro reconoce en Moisés y Elías, la ley y los profetas, pero esa tendencia facilista no ayuda a crecer, a salir en continuo éxodo, se busca hoy en día, el bienestar material, el confort, el acomodo familiar, incluso, desentenderse de la lucha diaria, del camino que sigue hacía adelante, que no podemos quedarnos instalados, encerrados, debemos experimentar en el camino un crecimiento continuo espiritual para encontrarnos con Dios en cada momento de nuestra vida.

En las primeras formas de vida en el silencio, fue fundamental aislarse de todo (fuga mundi) fue una forma de oración de los primeros cristianos que se retiraron del mundo a lugares solitarios para econtrarse con Dios o permanecer puros para preparse para su segunda venida (los descubrimientos de Qumran, van a estar acompañados de una comunidad con un estilo de vida aparte de la sociedad en su momento y que gracias a ellos se preservaron gran cantidad de copias de papiros cercanos a los originales en las cuevas que llevan su nombre), ya sea a una vida heremitica o a una vida cenobitica, constituyendo las primeras formas de vida religiosa o de la vida en la experiencia de la comunidad, que hoy en día conocemos como la mayoría de comunidades religiosas y sociedades de vida apostólicas (SVA).

EN EL AÑO JUBILAR DEL CORAZÓN

En este año jubilar, nosotros sabemos que el camino de conversión, es un camino cristiano que inicia en el Bautismo cuando se recibe al Espíritu Santo, como un itinerario de crecimiento en la gracia santificante, que para un cristiano es muy importante irse identificando con Cristo, para ser otro Cristo en la tierra, por ejemplo, san Juan Eudes nos menciona que “Cristo… la posee en plenitud, a nosotros nos es dada restringida y para ser desarrollada…Con todo, entre Jesús y nosotros, por la gracia, hay una conformidad de vida, como entre los miembros y la cabeza. Poseemos como Él el principio de una vida divina, para ejercerla debemos modelarnos sobre Él” (Le Royaume de Jésus, Introduction, O.C. I, 10-11). Dios, que habita en nosotros, es siempre una meta en la consumación, pero es a la vez un principio de vida y de operación, garantía de nuestra esperanza de llegar a la consumación. El mismo hecho de habernos dado a su Hijo como prenda de salvación garantiza la eficacia de su acción (Rom 8, 31-32) y funda nuestra esperanza.

En el amor del corazón de Cristo, san Juan Eudes, encontrará la interpretación del mensaje y de la vida de Jesús como don de Dios a los hombres y de éstos a Dios. Encontramos el amor de Dios como un don creativo de la nueva persona del cristiano, que así como por medio del bautismo nos incorporamos como Hijos de Dios, y en su expresión de madurez como el amor del Verbo al Padre y a los hombres, así mismo la transfiguración como experiencia de encuentro de amor de los tres discípulos con el Hijo, dónde su rostro cambió y ellos en su vida tuvieron a Jesús como un paradigma, un modelo de vida autentica, pero también como regla y principio de toda la vida cristiana.  

Es el amor el que actúa en tal acercamiento del Verbo hacia el hombre en su Encarnación:

El Dios del pesebre, del Calvario, del altar está a nuestro alcance. Haciéndose nuestro hermano nos permite acercarnos a Él…se ha despojado de todo lo que podía hacerlo lejano, para no revelar sino su bondad infinita con que nos atrae” (San Juan Eudes, O.C. I, 36-37).

EL CAMINO ESPIRITUAL DE SAN JUAN EUDES HOY

A lo largo de la vida cristiana, Cristo amorosamente comprometido por la alianza del bautismo, la realiza plenamente, haciéndonos partícipes de su vida y de su ser. por nuestro bautismo hemos sido hechos miembros de un cuerpo que es el Cuerpo de Jesús, de un cuerpo cuya cabeza es Jesús. La vida del cristiano se presenta así como la identificación con Jesús. Se hablará entonces de la vida del cristiano en Cristo Jesús, o a la inversa, se dirá que Cristo es la vida de nuestra alma, según las palabras de San Pablo: “Para mí el vivir es Cristo”. (Mihi vivire Christus est. P. DE JAEGHER, La vie d’identification au Christ Jésus, Paris, 1928; A. FEUILLET, o.c. 142-144).

J. Arragain llama las “imágenes mediatrices”, es decir, imágenes que encarnan en sí la doctrina del cuerpo místico y las consecuentes obligaciones para el cristiano en su condición de “miembro de Cristo”. Son expresiones “lemitov” tomadas de S. Pablo, que en el apóstol presenta la acción de Cristo (J. ARRAGAIN, La doctrine du Corps Mystique dans “Vie et Royaume” San Juan Eudes, O.C. 39-40) y el consiguiente compromiso del hombre:

1. “Puesto que somos miembros de Cristo, debemos continuar la vida de Jesús” (I, 91, 161, 167, 173, 178, 193, 200, 205, 208, 260, 265, 270, 276, 298, 310, 338, 352, 455).

2. “Si Cristo vive en nosotros, nuestra vida debe ser expresión de su vida” (I, 164, 167, 168, 455).

3. “El cristiano debe extender la vida de Jesús” (I, 168, 310).

4. “Consumar la vida y los misterios de Jesús” (I, 112, 310, 440, 463, 470).

5. “Completar la vida de Jesús” (I, 165, 168, 179, 205, 208, 260, 265, 310).

6. “Santificar a Jesucristo en nuestros corazones” (I, 91, 164).

7. “Glorificar a Jesús en nosotros” (I, 91, 164, 453).

8. “Llevar a Jesucristo en nosotros” (I, 91).

9. “Formar a Jesús en nosotros y transformarnos en Él” (I, 91, 271, 276, 467).

10. “Dejar encarnar a Jesús en nosotros” (I, 312, 422, 508).

11. “Ser poseídos por Jesús” (I, 390).

12. “Imprimir en nosotros su imagen y la de sus virtudes” (I, 262, 271, 288, 355, 417, 422, 424, 439, 509, 510).

13. “Participar de la vida y de las cualidades de Jesús” (I, 127, 192, 310, 458, 468, 470, 460, 461, 509).

14. Según la doctrina del Apóstol: “Si alguno no tiene el espíritu de Cristo, éste no es de Cristo” (Rom 8, 9). Para Pablo y Juan Eudes este espíritu son las disposiciones e intenciones de Jesús, pero es también el mismo Espíritu santo. Él es, en efecto, el Espíritu de Jesús, amor substancial del Padre y del Hijo, que procede del uno y del otro. De este Espíritu estuvo llena la humanidad de Jesús; Él lo acompañaba, lo conducía, lo inspiraba.

15. Como don de Cristo, merecido por su sangre, viene a hablar en nosotros para ser el Espíritu vivificador.

TEMATICAS DE LAS LECTURAS DE ESTOS DOMINGOS DE CUARESMA 

1 de Cuaresma

Dt 26,4-10 Profesión de fe del pueblo escogido

Rm 10, 8-13 Profesión de fe del que cree en Jesucristo

Lc 4,1-13 El Espíritu lo fue llevando por el desierto mientras era tentado

2 de Cuaresma

Gn 15, 5-12.17-18 Dios hace alianza con Abrahán, el creyente

Fil 3,17 – 4,1 Cristo nos transformará, según el modelo de su cuerpo glorioso

Lc 9, 28b-36 Mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió

3 de Cuaresma

Ex 3, l-8a.13-15 «Yo soy» me envía a vosotros

I Co 10,1-6.10-12 La vida del pueblo con Moisés en el desierto fue escrita para escarmiento nuestro

LC 13,1-9 Si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.

4 de Cuaresma

Jos 5,9a. 10-12 El pueblo de Dios celebra la Pascua, después de entrar en la tierra prometida 2Co 5,17-21 Dios, por medio de Cristo, nos reconcilió consigo

Lc 15, 1-3.11-32 Este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido

5 de Cuaresma

Is 43,16-21 Mirad que realizo algo nuevo y apagaré la sed de mi pueblo

Fil 3,8-14 Por Cristo lo perdí todo, muriendo su misma muerte

Jn 8, 1-11 El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra

Por: Pbro. Wilson Javier Sossa López, cjm 
Sacerdote Eudista

Recibe nuevo contenido directamente en tu bandeja de entrada.


Sigue mi blog

[jetpack_subscription_form subscribe_placeholder=»Dirección de correo electrónico» show_subscribers_total=»true» button_on_newline=»false» custom_background_button_color=»#0032a3″ custom_font_size=»16px» custom_border_radius=»0″ custom_border_weight=»2″ custom_border_color=»#0032a3″ custom_padding=»15″ custom_spacing=»5″ submit_button_classes=»no-border-radius has-16-px-font-size has-0032-a-3-border-color has-text-color has-white-color» email_field_classes=»no-border-radius has-16-px-font-size has-0032-a-3-border-color» show_only_email_and_button=»true» success_message=»Success! An email was just sent to confirm your subscription. Please find the email now and click ‘Confirm Follow’ to start subscribing.»]

Encuentra nuestros libros recomendados en:


NO TE PIERDAS NADA

Recibe nuevo contenido directamente en tu bandeja de entrada

¡No hacemos spam! Lee nuestra [link]política de privacidad[/link] para obtener más información.